Habla un panadero: “Ni el efectivo de la caja nos dejaron sacar”

Los “panaderos de la revolución” con la venia del superintendente William Contreras, sacaron a la fuerza de su panadería a Emilio, quien con su socio manejaba desde hace 40 años. Mansion’s Bakery, uno de los tres comercios “tomados” por los CLAP por supuesta especulación. Ambos, de nacionalidad portuguesa, desconocen qué pasará con su negocio.

“Ni el efectivo de la caja nos dejaron sacar”, contó el sobrino de Emilio mientras ordenaba la mercancía del abasto de su mamá. “Uno de los integrantes de los CLAP nos dijo: ‘todo lo que está aquí adentro nos pertenece’”.

Ni Emilio ni su socio pueden entrar a su panadería, los candados y las cerraduras fueron cambiados al igual que el nombre del establecimiento. Aunque según Contreras, jefe de la Superintendencia de Precios Justos (Sundde), la “ocupación temporal” solo es por 90 días.

Panadería Mansion's Bakery

Hace dos semanas funcionarios de la Sundde visitaron la panadería y obligaron a los dueños a que bajaran los precios de los panes. “El miércoles vino el mismo superintendente y de manera arrogante obligó a los trabajadores a vender todos los panes a precios muy bajos”, señaló a El Estímulo una habitante de la zona que estuvo dentro del comercio cuando fue “tomada” por el Comité Local de Abastecimiento y Producción La Pastora.

Panadería Mansion's Bakery

“¡Dónde están los dulces y los panes. Son unos ladrones!”, gritaban algunas personas a las afueras del local, mientras funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana con fusiles en mano, así como el CLAP de La Pastora, impedían el acceso hacia la panadería.

Varios vecinos de la céntrica avenida Baralt denunciaron a El Estímulo que el CLAP de La Pastora sacaba la noche del miércoles jamones, quesos, jugos y refrescos de la panadería, que se llevaron en diferentes carros. “Son unos ladrones, pobre señor Emilio”, lamentó un comerciante de la zona.

Mansion’s Bakery es una de las tres panaderías que el gobierno le dio a los CLAP, los comités del Partido Socialista encargados de racionar los alimentos básicos, luego de que el pasado domingo el presidente Nicolás Maduro ordenara acabar -con nuevas restricciones- la severa escasez de pan en Venezuela.

Producir y vender pan canilla y francés a precios irrisorios, darles entre 300 y 500 panes diarios a los CLAP y trabajar muchas más horas son -según el Ejecutivo nacional- la solución para la ausencia de harina de trigo, materia prima importada y distribuida por el propio gobierno en el país.

Emilio y su socio no quieren hablar por temor, tampoco van a denunciar, según el sobrino del inmigrante. “¿Con quién? Esto es como la historia de David y Goliat solo que nosotros perdimos la guerra”.