Perfil | Alirio Rodríguez: El pintor que se inspira en el ser humano y su entorno

Venezuela es tierra de gracia, de hermosos paisajes, deliciosa comida, tradiciones únicas, buena gente y también el hogar de personajes insignes, cuna de grandes artistas que han puesto en alto esta nación, como garante de cultura y derroche de talento para el mundo.

De esos personajes que han marcado la diferencia en el devenir artístico de Venezuela, se destaca el maestro Alirio Rodríguez, quien celebra 83 años con una vida dedicada a la pintura, espacio donde se inspira en la esencia del hombre y todo su entorno.

Alirio Rodríguez nació el 04 de abril de 1934, en El Callao, estado Bolívar. Su padre Don Arturo Rodríguez Lozada, se desempeñaba como comerciante, y su madre, Doña Teodora Borges Santi, se destacaba por ser costurera y tenía una gran pasión por la pintura.“ La primera profesión que Alirio ejerció en el Callao, fue la de joyero.

Preparación artística

“El solo hecho de estimar que nuestro mundo vive, con la naturalidad impuesta por los titulares, la posibilidad de su aniquilamiento, justifica hoy más que nunca, si se quiere, el compromiso de una pintura social”. Alirio Rodríguez.

Su preparación artística la inició en la Escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas, de la que egresó en 1955.

Tres años más tarde viajó a Italia para perfeccionarse en la técnica del vitral cerámico. Estando allí estudió en Roma y en Ravena. Regresó a Venezuela en 1961.

La razón del centro – Alirio Rodríguez

Se desempeñó como profesor en el Instituto Pedagógico de Caracas (1974-1976). Y en 1975 publica su libro Carta a Nadie

En aquella época representó a Venezuela en la XXXVII Bienal de Venecia. En 1978 se edita la monografía Alirio Rodríguez de la Editorial Armitano, (Caracas).

“La realidad es una condicionante. Un límite. Partimos de la realidad pero nos resulta difícil permanecer en ella”. Alirio Rodríguez.

Se desarrolló como Profesor de dibujo analítico y pintura en el Instituto Universitario Pedagógico de Caracas. En esa época publica su libro “Carta a Nadie”.

Para el año 1982, inicia sus trabajos de gran vitral del edificio sede de la Corte Suprema de Justicia, el cual concluye dos años después, realizado con tecnología nacional y con la tradición artesanal de Chartres.

“Yo considero de manera casi antropocéntrica que nosotros somos el centro del universo, al hombre le dedico todo lo que yo hago en materia de divulgación del pensamiento”, Alirio Rodríguez.

El hombre como centro del universo

La pintura de Alirio Rodríguez tiene como protagonista al hombre “como centro del universo”, así como las reacciones puede generar lo que rodea al individuo: miedos, rechazo, aceptación y todo lo que altera al ser.

Mural en el Tribunal Supremo de Justicia, obra de Alirio Rodríguez

Entre sus exposiciones individuales más importantes se encuentran: Asociación Venezolana de Periodistas, 1959; MBA, 1961, 1966; Ateneo de Caracas, 1966; Sala Mendoza, 1968; Unión Panamericana, Washington, D.C., 1969; Galería de Arte Moderno, 1969, 1973, 1974; MACC, 1978; Museo de Arte Moderno de Bruselas, Bélgica, 1987; “Nueva Humanidad”, Galería Durban, 1994.

Reconocimientos

Alirio Rodríguez ha recibido numerosas distinciones, entre ellas: el Premio Arturo Michelena, en el salón del mismo nombre, Valencia, 1962; Premio Oficial de Pintura en la postrera edición del Salón de Arte Venezolano, 1969; primer premio del Salón de las Artes Plásticas en Venezuela, MBA, 1974; Premio Alejandro Otero, Gobernación del Estado Bolívar; y Premio Renaissance des Arts, París, 1981. Representó a Venezuela en la XXXVII Bienal Internacional de Arte de Venecia.