El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, manifestó este martes su dolor por la situación en la que se encuentra Venezuela, que consideró como una “destrucción paulatina de la democracia”.

Durante su última intervención ante la Asamblea General de la ONU en calidad de Jefe de Estado, Santos recordó los lazos fronterizos, históricos, económicos y sociales que unen a Colombia y Venezuela, que “no nos permiten ser indiferentes”.

Nos duele Venezuela, nos duele la destrucción paulatina de su democracia y nos duele la persecución a la oposición política y la violación a los derechos humanos”, precisó el Jefe de Estado neogranadino.

Por este motivo, reiteró su petición al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, de mediar para obtener una solución pacífica a la situación en el país.

Fin del conflicto armado

Santos exaltó este martes el fin del conflicto armado entre el Gobierno neogranadino y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

“Si en Colombia pudimos terminar un conflicto que dejó miles de muertos, hay esperanza para el mundo”, manifestó Santos al inicio de su discurso, en el que agradeció a la ONU por su participación en el cumplimiento de las etapas del acuerdo de paz.

“Hoy vengo a decirles que el acuerdo de paz en Colombia no sólo prosperó, sino que hay miles de vidas que se salvaron”, agregó.

En este sentido, Santos precisó que “podemos decir con inmensa satisfacción que su cometido se respetó, que el cese al fuego se cumplió y las Farc entregaron más de 9 mil armas”.

Amenazas a la paz

El mandatario neogranadino no perdió la oportunidad para condenar los ensayos nucleares y misilísticos que ha ejecutado el Gobierno de la República Popular Democrática de Corea del Norte, lo que calificó como una “amenaza a la paz”.

“Deploramos el lanzamiento de misiles balísticos que constituyen una amenaza a la paz y seguridad mundial”, aseguró.

Además, manifestó su rechazo y repudio a los atentados terroristas que “fanáticos cometen” contra los ciudadanos de todo el mundo. Por eso, llamó a combatir el terrorismo con toda la fuerza militar, de inteligencia, tecnológica, así como con métodos pacíficos.