CUBA LA MISERABLE, Verdades dolorosas Ernesto García Mac Gregor

La semana pasada Maduro felicitó a Cuba por los 59 años de la
Revolución y emocionado expresó: “Cuba se ha transformado en un
ejemplo de dignidad y esperanza para los pobres de la tierra”. Será más
bien un ejemplo de estoicismo, aguante y conformismo de unos pobres
diablos que como los que aún estamos en Venezuela no pudieron largarse
a tiempo.
¿Cómo alguien en su sano juicio puede querer vivir en Cuba? ¿Por qué las
hijitas de Chávez y otro chavista no residen, estudian, y se curan en la isla de la
felicidad? El mismo galáctico lo decía, “son pobres pero felices; no importa ni no
tenemos para vestir o para comer, de lo que se trata es de salvar la revolución”. A
lo que el ignorante pueblo masoquista contestaba “con hambre y sin empleo con
Chávez me resteo”.
Otro mito es el de la referencia mundial en salud. Todos conocemos lo
que son los médicos cubanos y el injerto de galenos chimbos que ha forjado el
chavismo. Existe cierto progreso en salud pública pero están atrasadísimos en lo
que respecta a adelantos científicos. Si no, que se lo pregunta al difunto, víctima
de mala práctica socialista. Ni siquiera tienen acceso a Internet. ¡Dios!
Se vanaglorian de los triunfos deportivos pero no mencionan que Cuba
participó en la II Olimpíada (1900) con oro y plata, y en la III (1904) con 5 oros, 2
platas y 3 broces. Fundadora de los Juegos Centroamericanos (1927), cantera
principal de Grandes Ligas desde 1871. Contó con campeón mundial en ajedrez
(Capablanca 1921), otro en billar (Alfredo de oro) cuando ni siquiera había nacido
Fidel.
Y ni hablar del Bolero y del Son, que tuvieron que salir de Cuba pero
dejaron enterrado su corazón. O Pérez Prado con su mambo "Patricia" que estuvo
15 semanas consecutivas en el hit parade gringo, no superado por Elvis ni por los
Beatles.

Para los años 50, Cuba poseía una vaca por habitante,  ocupaba el tercer
puesto en Iberoamérica en el consumo de carne, el segundo lugar en baja
mortalidad infantil, consumo calórico diario y alfabetismo, y el primero en número
de médicos por habitante, con el mayor porcentaje de viviendas electrificadas y
con baño propio. De modo que aquello de que la Cuba antes de Fidel era una
aldea insalubre y fracasada es totalmente falso. Compárenla con la de ahora. Que
oiga quien tiene oídos…