Lo cuenta él mismo al diario
Malaga Hoy. «Lo primero que he hecho ha sido encomendarme a Dios», decía el sacerdote. «Hace unos días recibí el ofrecimiento por parte de un grupo de directivos y se lo comenté al Obispo de Málaga, Jesús Catalá. Me dijo que aceptase. El Papa Francisco también estaría de acuerdo…».
Antonio Morales siempre ha sido amante del fútbol, y de hecho fue capellán de otro equipo, el Málaga, hace años. Él mismo admite que su caso es un “poco raro” y poco habitual en España, pero es un reto muy bonito: «El Ronda debe ser una entidad cercana a todos los rondeños, un punto de unión. Además, Dios está con nosotros y estoy seguro de que vamos a disfrutar de una buena temporada», añade.