Ricky Martin es fustigado por una foto de algo indebido que tuvo que borrar de la Internet

En esta época del movimiento #MeToo, propulsor de una mayor sensibilidad sobre los colectivos minoritarios, parece que ni siquiera los artistas que se proyectan como adalides de las minorías están exentos del escrutinio público por transgredir la corrección política.

Lo descubrió así Ricky Martin, el astro boricua destacado a menudo por sus obras de justicia a los pobres e igualdad, quien se vio obligado a borrar de inmediato una polémica foto suya de Internet considerada por algunos como una ofensa a las tribus indígenas norteamericanas.

En las redes sociales el cantante de Livin’ La Vida Loca fue acusado de apropiación cultural por vestir un sofisticado tocado de plumas tradicional de la tribu Lakota y gafas de sol en Miami.

“No queda claro si Martin trataba de adoptar un vibra de Village People pero la sección de comentarios se encendió de acusaciones de apropiación cultural y contraargumentos sobre ‘sentirse ofendidos en beneficio de sentirse ofendidos’”, señaló el periódico USA Today, al reproducir algunos de los comentarios críticos.

La apropiación cultural es un término que está cobrando fuerza en Estados Unidos, sobre todo en la señalización de las figuras públicas, porque representa adoptar elementos culturales ajenos de manera indebida.

Se desconoce hasta ahora que motivó al artista de 46 años a tomarse ese selfi con el penacho indígena que publicó en su cuenta de Instagram acompañado por un mensaje que decía: “Lo que pasa en Miami… acaba por terminar en IG”.