Científicos logran estudiar células individuales

Hasta hace poco, tratar de estudiar las características más importantes de las células humanas y de animales con frecuencia implicaba analizar muestras de tejidos, que generaban resultados promedio para muchos tipos de células. Era como tratar de aprender algo de las bananas analizando un licuado de fresa, moras, naranja y banana.

En los últimos años, sin embargo, los científicos desarrollaron técnicas que les permiten estudiar directamente los códigos del ADN, la actividad de los genes y otras características de las células. Esas técnicas se popularizaron rápidamente y están revelando detalles del cuerpo que antes no se podían ver. Además, abren las puertas a la búsqueda de un audaz objetivo: Listar cada célula del cuero humano.

“El análisis de células individuales es vital para poder entender nuestra biología y nuestra salud”, dijo hace poco el doctor Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud.

El estudio de células individuales está dando paso a una serie de descubrimientos, entre ellos:

— Un estudio encontró un patrón de actividad genética en algunas células del melanoma que les permiten resistir la inmunoterapia, la práctica de lanzar anticuerpos para combatir cosas como el cáncer. Esto podría despejar el camino para encontrar formas de hacer esas células vulnerables.

— Otros investigadores revelaron detalles de la conexión física entre las mujeres embarazadas y el feto, dando posibles pistas acerca de las razones de los abortos espontáneos.

En el Centro de Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas, Nicholas Navin usa estudios del ADN de una sola célula para revelar los distintos patrones de las mutaciones de varias células de un tumor. Esto le permite determinar dónde y cuándo se produjeron esas mutaciones. Y puede identificar las células que contienen combinaciones de mutaciones que resultan más letales.

Algún día, estas investigaciones indicarán qué tratamiento usar para cada paciente o qué pacientes son más proclives a desarrollas el mal, señaló. También permitirán a los médicos ver qué tan bien funcionan los tratamientos del cáncer.

La científica Aviv Regev, bióloga del Instituto de Tecnología de Massachusetts e investigadora del Instituto Broad de MIT y Harvard espera que haya un primer bosquejo de un atlas de células en unos cinco años, enfocado en ciertos órganos y tejidos. Completar el trabajo tomará aproximadamente una década, según estima. “Esto no va a curar todas las enfermedades”, dijo Regev. “Pero es un paso crítico”.