Al menos 137 son los muertos y unos 5.000 los heridos por las explosiones en Beirut

Al menos 137 personas han muerto y unas 5.000 han resultado heridas por las potentes explosiones registradas el martes por la tarde en el puerto de Beirut, según el balance actualizado este jueves por el ministro de Sanidad de Líbano, Hamad Hasán.

Las operaciones de rescate han continuado para localizar a las decenas de personas que siguen desaparecidas dos días después del suceso. Voluntarios de la Cruz Roja libanesa consultados por DPA asumen que el número de personas fallecidas subirá porque la retirada de escombros avanza muy lentamente.

Un militar, que también cita la agencia de noticias alemana, ha contado que solo han retirado algunos cascotes. «Tememos que algunos de los edificios dañados se caigan, por eso estamos pidiendo a la gente que se aleje», ha dicho un operario de protección civil.

Sin embargo, muchas personas se resisten a abandonar el lugar donde creen que podrían estar sus seres queridos. «Esperaré aquí, no me voy a ir. Mi hermano trabajaba en el puerto y no hemos sabido nada de él desde las explosiones», ha explicado a DPA una mujer identificada como Fátima.

Se espera que las operaciones de rescate se aceleren a medida que vayan llegando los socorristas enviados por distintos países como parte de la ayuda internacional destinada a la capital libanesa.

La ayuda internacional incluye igualmente personal sanitario, hospitales de campaña e insumos médicos. «Lo que más necesitamos ahora mismo son hospitales de campaña en distintas zonas de Beirut», ha indicado Hasán. Los hospitales capitalinos ya habían llegado el miércoles al límite de su capacidad obligando a trasladar a algunos pacientes a otras ciudades.

En este contexto, el ministro de Sanidad ha expresado su temor a que los contagios de coronavirus se disparen en Líbano, que ya ha contabilizado 5.417 personas contagiadas y 68 fallecidas por la COVID-19, según recoge la agencia de noticias libanesa NNA.

Se espera que en las próximas horas llegue a Beirut el presidente francés, Emmanuel Macron, que ya ha partido rumbo a la nación árabe con el propósito de movilizar la ayuda internacional.

Una «Catástrofe»

Los vídeos que circulan en redes sociales muestran una fuerte explosión que dio lugar a una gran columna de humo, tras lo cual se produjo una segunda deflagración de mayor potencia. Las sacudidas pudieron sentirse en las vecinas ciudades de Tiro y Sidón e incluso en Chipre, a 240 kilómetros.

Las causas aún están por confirmar, si bien la principal hipótesis es que 2.750 toneladas de nitrato de amonio que se acumulaban desde hacía seis años en uno de los almacenes del puerto de Beirut ardieron por las precarias condiciones de seguridad en el lugar.

El Gobierno ha ordenado poner bajo arresto domiciliario a «todos los directivos del puerto responsables del almacenamiento, la protección y la inspección de los materiales explosivos» en la zona portuaria desde el año 2014.

Las autoridades han declarado el estado de emergencia para Beirut, han liberado una partida presupuestaria de 100.000 millones de libras libanesas (unos 56 millones de euros) y han creado una comisión de investigación que en cinco días, a contar desde el martes, debe aportar sus conclusiones sobre las causas de lo ocurrido.

Las explosiones han tenido lugar en un momento en el que Líbano atraviesa una grave crisis económica –la peor desde la guerra civil (1975-1990)– y se teme que la destrucción ocasionada por las mismas impacten directamente en la importación de alimentos y otros productos básicos.

Con información de Europa Press