Alexander Beja: Grabaré con Mario Domm en pocos días

Desde los cuatro años de edad sintió afinidad por la música. Se hacía escuchar a “como diera lugar”.

Los vecinos de Alexander José Beja Sánchez, “siempre sabían dónde estaba porque cantaba hasta para ir a comprar un arroz en la esquina”. Esto era cuando vivía en su terruño: Maracay, estado Aragua.

Hace al menos un año se mudó a Bogotá, y la suerte le llegó de golpe porque Mario Alberto Domínguez Zarzar, vocalista de la agrupación Camila, lo invitó a cantar con él en México.

Ahora, a los 22 años de edad, reafirma que el arte de combinar sonidos llega a ser su vida. “Me gusta la música como nada. Esto es lo que yo siempre he querido aportar para el mundo. Siempre he podido cantar. Siempre he podido ver la música de una forma diferente”.

Continúa: “Siempre he podido ver colores donde la gente nos los ve y mi desespero desde pequeño siempre ha sido poder compartirlo. He podido ver esto desde muy pequeño y por eso se convirtió en mi sueño. Nunca tuve una persona cercana que me haya inspirado en la música, eso fue algo que me retroalimentó el deseo” de salir adelante.

Simplemente, “Ale”

Se describe como una persona apasionada, sencilla, feliz al hacer sentir bien a los demás, “alegre al ayudar siempre en lo que pueda”. Un ser humano que se forjó sin “lujos”, bajo el techo de una familia “bastante humilde pero con valores”.

Dice: “Soy alguien muy soñador y esos sueños son los que me hicieron criarme de esta forma. Amo a los animales y a las plantas, me han enseñado valores y determinación. Sobre todo, soy alguien que le gusta  transmitir valor y esperanza a todos”.

Aunque, “hasta el momento le he caído bien a la gente, no he tenido descanso. Todos me llaman. Como soy nuevo en esto no he podido controlarlo, y es fantástico, pero solo soy Ale. Yo pensé que esto iba a ser una de esas cosas virales que suben y bajan, pero, todo lo contrario, he seguido subiendo”, precisa el joven que estuvo a punto de culminar estudios de Publicidad y Mercadeo en el Instituto Universitario de Tecnología del Estado Apure (IUTAP).

Handryuk Álvarez, es amigo y “hermano del alma”, de Ale. En las calles lo acompaña con la guitarra. “Ser hermano o que te llame hermano la persona que está alcanzando estas cosas en la vida, es un orgullo, pero más que un orgullo es una paz interior. Él se lo merece. Ha luchado como no se tiene idea. Lo he visto casi desmayado, él con la garganta casi desgastada y yo con los dedos adoloridos por la guitarra”.

Prosigue: “Somos hermanos de vivencia, de lucha. Lo vamos a hacer siempre, es como un pacto más allá, algo sentimental y emocional. Cuando él llegue voy a mi camino: ser escritor, fotógrafo, lo que me gusta”.

Travesía

Optó por irse a la ciudad extensa y pluricultural hace al menos un año porque no aguantó la situación en su país natal.

“Fui hasta Venevisión sin pasajes, sin nada, y me quedé cantando en la puerta, esperando que alguien me oyera, pero nada. Simplemente, vine a perseguir mi sueño. Vine a perseguirlo y a luchar por el hasta el cansancio”, confiesa en entrevista con La Verdad luego de enfatizar que agotó todos los recursos. 

El joven, que nació el 17 de enero de 1997, relata su trayecto. “Me vine a pie y eso fue cantar y cantar por todo el camino.  Mi travesía de venirme (a Colombia) fue algo muy maravilloso. Fue rudo, pero fue una cosa increíble ver cómo la gente admiraba eso. Decidí emigrar solo por la misma situación del país, estaba muy fuerte. Mi familia necesitaba y yo no iba a hacer nada siendo una carga más allá. Somos cuatro hermanos y tengo otros tres por parte de mi papá”.

Encuentro “mágico”

Sobre su encuentro con Mario Domm, el pasado viernes, 19 de julio, después de que Carolay Morales, reportera del canal colombiano RCN Radio, grabó su actuación en una concurrida zona de Bogotá, revela: “Honestamente, bien venezolano como soy, en ese momento  me estalló el cerebro. No podía creer lo que estaba sucediendo.  La cosa fue mágica. La periodista busca desesperada un baño y ella no se percató de lo que estaba sucediendo. Simplemente todo convergió. Ya no podía creerlo. Para mí, un sueño. El sentimiento que sentí en ese momento no puede describirlo con palabras”.  

 Para el artista en ascenso, “fue una cosa de corazón a corazón. De hecho, hubo comunicación con todos (integrantes del grupo Camila). Hablamos sobre el mismo tema. Hay cierta información de lo que se habló que yo no puedo revelar. Es una sorpresa que se va a dar  muy pronto. Pero, básicamente, todo bien. Hay un plan que tienen conmigo. ¡Todo para adelante!”.

Desde su punto de vista, “lo que ocurrió fue algo que yo atraje y, a pesar de que yo viví tantas cosas, seguí saliendo, seguí siendo perseverante. El que persevera hasta el final alcanza”.

Con el vocalista de Camila estaba Pablo Hurtado, otro miembro  de la banda. Ambos quedaron conmovidos hasta las lágrimas cuando escucharon a Ale cantar Venezuela. El primero le dio 100 dólares al venezolano y un teléfono celular para mantenerse en contacto.

“Y todavía los tengo guardados porque hay que pagar arriendo. Todavía estoy en esto, sigo siendo un humilde cantante de las calles. Debo racionar el dinero para poder subsistir. En verdad los necesitaba”, sostiene entre risas.

Se refirió al planteamiento expuesto por Domm, ya que no tiene pasaporte. “Lo que me planteó fue que me iba a ir en 15 días con él para grabar la canción que me dio. No solamente eso, sino que me va a necesitar en muchas partes del mundo, que es por lo cual estoy peleando por mis papeles, para salir a cumplir mi sueño”.

Tras la reunión, el mexicano expresó su deseo de que le otorguen un pasaporte humanitario al muchacho: envió una carta a la sede diplomática de México.

A continuación, la carta:

Otras voces

Recientemente, el cantante Chyno Miranda compartió con Beja, interpretó a su lado Me voy enamorando e invitó al pueblo venezolano y colombiano a no dejar de brindar colaboración. A su juicio “es muy talentoso”.

“Cuando vi a Chyno me le tiré encima. Él me vio, me saludó. Todo fue fantástico. Una experiencia muy bonita. Honestamente, nunca pensé que lo vería. A él sí nunca pensé que lo vería, que lo conocería, lo terminé viendo. Ahora solo falta Sebastián Yatra (cantante colombiano) y mi vida está completa”, subraya.

Agradece a los medios de comunicación su receptividad. “Gracias por el apoyo de todos. Yo nunca lo hubiese podido lograr si ustedes no hubiesen sabido de mi historia, ha sido muy importante para mí”.

Por el momento, Alexander Beja (@soysuremusic) debe adelantar trámites y esperar colaboración del consulado mexicano y Migración Colombia. Mientras, sigue cantando en las calles de Bogotá para sobrevivir. “Todo lo que yo quiero es sacar mis papeles, viajar a México, grabar con Mario, que mi sueño se cumpla”.