Vacuna de Oxford contra la Covid-19 podría estar lista a fin de año

La vacuna de la Universidad de Oxford contra la Covid-19 ha producido resultados satisfactorios en sus fases I y II de ensayos con humanos, creando una respuesta inmune que bloquea la enfermedad.

De esta manera, las pruebas de esta unidad de investigación está entre las que lleva la delantera entre las más de 25 que se están estudiando en el mundo contra el coronavirus.

En las fases I y II con 1.077 personas voluntarias, no hubo ninguna reacción inesperada y tuvo un perfil de seguridad similar al de las vacunas anteriores de este tipo. Las respuestas inmunológicas observadas después de la vacunación están en línea con lo que los estudios anteriores en animales han demostrado que están asociadas con la protección contra el virus del SARS-CoV-2, aunque debemos continuar con nuestro riguroso programa de ensayos clínicos para confirmarlo en los seres humanos, explicó Andrew Pollard, investigador jefe del Ensayo de Vacunas en la Universidad de Oxford.

Tras los resultados positivos de sus dos primeras etapas, ahora los estudios entran a la fase II que es la definitiva, y la cual se aplicará a 30 mil personas en Reino Unido, Estados Unidos, Brasil y Sudáfrica.

Las vacunas desarrolladas en China por Sinopharm y Sinovac han comenzado también pruebas en fase III.

“El objetivo de fin de año para el lanzamiento de la vacuna es una posibilidad, pero no hay ninguna certeza al respecto porque necesitamos que ocurran tres cosas”, expresó Sarah Gilbert, investigadora de la vacuna en Oxford, según reseñó Reuters.

Se conoce que la inmunidad generada por la vacuna es superior a 56 días, pero no se sabe su duración exacta, un factor clave en el progreso de la vacuna. Es de resaltar que si bien los resultados son positivos y prometedores, la vacuna genera efectos secundarios: 70% de los participantes del estudio sufrieron dolor de cabeza, fiebre, y fatiga, en general aspectos leves tratables con paracetamol.

Aunque Gilbert asomó la posibilidad de que esté lista este año, pero explicó que uno de los factores que podría asegurar o no su distribución, no solo es su efectividad en la tercera fase, sino la fabricación de cantidades y que los reguladores tendrán que acordar rápidamente la concesión de licencias para su uso en casos de emergencia.

“Estas tres cosas tienen que suceder y alinearse antes de que podamos empezar a ver un gran número de personas vacunadas”, dijo la investigadora.